...Un Instituto de Secundaria de Torrelavega constata beneficios de ciertos ruidos para estudiar...

Un estudio realizado entre alumnos del Instituto de Secundaria (IES) El Zapatón, de Torrelavega, ha constatado que algunos estudiantes mejoran de manera clara su concentración cuando realizan sus tareas en un lugar donde están bajo los efectos de los llamados "ruidos blancos".

El trabajo realizado obtiene unos datos según los cuales los grupos de estudiantes atentos y no atentos se igualan en rendimiento utilizando niveles ajustados de "ruido blanco", ya que incluso en algunos casos se ha llegado a obtener hasta un 13 por ciento de mejoría entre los alumnos considerados "más despistados".

Este estudio sobre "Beneficios del ruido" es parte de un proyecto de innovación tecnológica realizado en el IES Zapatón, con la participación de 229 alumnos de ESO del centro de entre 12 y 18 años, de ellos 118 chicas y 111 chicos, trabajo que ha sido coordinado por el profesor Eduardo Solís Muñoz.

Según los resultados a los que ha tenido acceso Efe, los responsables del estudio destacan que los "ruidos blancos" podrían tener aplicaciones prácticas ofreciendo una ayuda no invasiva para mejorar los resultados académicos del alumnado con problemas de atención.

En este sentido, recomiendan para un alumno de Secundaria estudiar con un nivel sonoro moderado, de ritmo repetitivo, constante y con un rango dinámico muy estrecho, en el que haya muy poca diferencia entre el sonido más fuerte y el más débil.

El ruido blanco o sonido blanco es una señal acústica que se caracteriza por el hecho de que sus valores de señal en dos tiempos diferentes no guardan correlación estadística, con lo que su gráfica es plana, ya que la señal contiene todas las frecuencias y todas ellas muestran la misma potencia, como ocurre con la luz blanca.

Para realizar el estudio, los alumnos participaron en una prueba en la que tenían que recordar 96 oraciones, divididas en doce listas de ocho frases cada una, cada una de ellas formada por un único verbo y un sustantivo singular.

Cada lista, con sus ocho frases, se grabó en formato MP3 y se fueron reproduciendo con diversos niveles de voz y "ruido blanco", de manera que todos los alumnos pudieran percibir el contenido de la oraciones en ambas condiciones sin error, ya que se trataba de una prueba de memoria cognitiva y no de una prueba de percepción.

Tras ello, el alumnado realizaba una prueba de recuerdo libre en el la que debían escribir tantas frases como fuera posible en cualquier orden y en un tiempo aproximadamente igual al de reproducción, proceso que se debía llevar a cabo también con o sin ruido.

Una vez concluida la prueba, los participantes eran evaluados por sus tutores según sus habilidades de atención, mediante una escala de siete puntos -de 1 nada atento a 7 muy atento-, de forma que el 27,9% de los alumnos fueron consideramos atentos y el resto, el 72,1%, no atento.

Tras el análisis de los datos estadísticos, se llega a la conclusión de que con la presencia del ruido el alumnado atento empeora sus resultados un 2,09% mientras que los mejora en un 6,87%.

Por su parte, el alumnado con una atención de 1, 2, 3, 4 y 5 mejora sus resultados de manera clara con diferencias de entre el 9,7% y el 3,44%, mejora que no es lineal aunque se observa que los que más mejoran son los nada atentos.

Por otro lado, los calificados con 6 y 7 empeoran sus resultados con unas diferencias de 3,1% y 0,56%, mientras que al alumno muy atento no le perjudica prácticamente el ruido.

Fuente: abc.es      Noticia original: http://goo.gl/5FV8b